Se llaman pericitos, son realmente células madre relacionadas con los vasos sanguíneos que tienen dos subtipos cuya manipulación correcta promete eliminar grasas de los huesos y fortalecer el músculo que ha quedado débil

Por Glenys Álvarez

Editora de Neutrina.

Santo Domingo. Miles de personas empacan sus maletas cada año en busca de una esperanza. China, India, México y otros países, ofrecen falsas curas por precios imprecisos y los pacientes no pierden el tiempo: reúnen a sus familiares y amigos, organizan y coordinan eventos para donaciones y consiguen el dinero como sea. Pero el camino no es aún tan claro como lo pintan. Ciertamente, las células madre tienen un potencial apabullante y muchos han sido los médicos que trabajaron descubriéndolas. En 1908, el histólogo ruso Alexander Maksimov las propuso como una hipótesis en su teoría de hematopoyesis. Sesenta años más transcurrieron sin ningún progreso con estas células y no fue hasta la década de los sesenta que científicos estadounidenses y canadienses las descubrieron, las primeras fueron halladas en el cerebro y las segundas en médulas de roedores. Joseph Altman y Gomal Das presentaron evidencias al respecto. Meses más tarde, James E. Hill y Ernest A. McCullogh demostraron con evidencias la existencia de estas células en ratones.

Más de 70 enfermedades incurables se encuentran en la lista de los charlatanes por todo el mundo que juran curarlas sin una pizca de evidencia que apoye sus prácticas.

NPR, organización nacional pública de prensa radial en Estados Unidos, contactó a diez niños que participaron en programas fraudulentos en China. Doctores en Estados Unidos los examinaron después del tratamiento, los resultados fueron al principio ambiguos pero al final negativos; el problema principal está en la ausencia de estudios. Para el ser humano en general, sin embargo, el problema principal está en la vulnerabilidad y la impaciencia. De todas formas, se piensa que las células madre son un excelente regalo que disfrutaremos en nuestro futuro y las investigaciones con ellas abundan, de hecho, un nuevo equipo nos trae estupendas noticias. Cabe recordar, sin embargo, que las noticias científicas son sólo el primer peldaño en la extensa escalinata hacia la aplicación médica.

También te podría interesar:   Paliza reitera que no se impondrá ninguna medida que afecte a la población

En esta ocasión, científicos del Centro Médico Wake Forest Baptist han descubierto un interesante mecanismo biológico. Sucede que muchas enfermedades como la diabetes tipo 2 y la distrofia muscular, han sido asociadas con la acumulación de grasa en el músculo, sin embargo, la sustitución de esa grasa hace que los músculos se debiliten y se degeneren. Los investigadores descubrieron que los pericitos, células madre asociadas con los vasos sanguíneos, contienen dos subtipos con papeles completamente diferentes: el tipo 1 son sólo células de grasa mientras que el tipo 2 constituye sólo las musculares. En otras palabras, los investigadores tienen una interesante ‘fórmula mágica’.

“Encontramos que el Tipo 1 contribuye a la acumulación de grasa en el músculo esquelético en condiciones patógenas, mientras que el tipo 2 ayuda en la formación de los músculos”, explicó el doctor Osvaldo Delbono, profesor de medicina interna en el centro médico y autor principal del estudio. “Esto es importante porque ahora tenemos el potencial para desarrollar terapias que pueden bloquear la actividad de los pericitos tipo 1 o activar el tipo 2 para regenerar el músculo”.

En el estudio, los investigadores fueron capaces de identificar los subtipos a través de métodos de marcaje genético y molecular. Utilizando un modelo in vitro, demostraron que los pericitos tipo 1 forman grasa mientras que los del tipo 2 forman músculos. Los investigadores probaron sus teorías en ratones.

“Nuestros resultados indican que lo dos tipos de pericitos pueden desempeñar un papel fundamental en la regeneración muscular exitosa, al equilibrar las diferentes células en el músculo esquelético”, expresó Alexander Birbrair, otro de los autores. “Este estudio demuestra que cada tipo de pericitos tiene un papel completamente diferente en el cuerpo”.

También te podría interesar:   EE.UU. suma otros 1.148 muertos por covid-19 en 24 horas y llega a 217.745

El próximo paso será experimentar con biopsias de tejido humano para determinar si el mismo mecanismo es válido en las personas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.