El pianista de “latin jazz” Eddie Palmieri regresa a los escenarios madrileños con una actuación en los Teatros del Canal con la que pretende “dar mucha candela”.

Lleva más de 50 años dedicado a la música y conoce bien los secretos de este oficio, que ha cambiado tanto en los últimos años. “Las discográficas de antaño ya no existen, esas sí que eran piratas pero, por lo menos, se trabajaba la promoción de los discos”, ha comentado este mito de la música latina entre risas.

Palmieri ha llevado sus bailables melodías por todos los rincones del mundo. Un sonido que mezcla la percusión latina y los ritmos caribeños con el timbre siempre melancólico de las trompetas y el piano, y con el que trata de excitar el cuerpo y calar en el alma.

Palmieri cambió en la década de los 60 las trompetas por los violines, creando un estilo único que fusionaba el “jazz” con la música latina, influenciado por la música clásica.

Apasionado de las melodías de Bach, defiende su composición europea frente a la música latina contemporánea, de la que dice es “un desastre enigmático al que han quitado la esencia y la tensión del clímax”.

Aunque si hay un ritmo que haya tenido una gran influencia ese ha sido el “jazz”. “El rompeteclas”, como le llaman algunos por su energía al percutir el piano, ha experimentado con melodías y tesituras de todo tipo, pero nunca ha cortado las raíces de este género estadounidense.

Pionero en un sonido nuevo, el “latin jazz”, en el que “timbales, bongós y congas son protagonistas”, Palmieri se empeña en diferenciarlo del “jazz latin” en el que el ritmo es secundario.

“Soy un revolucionario y eso gusta”, ha comentado Palmieri. Nueve premios Grammy latinos avalan su carrera como compositor siempre centrada en la creación y el descubrimiento de sonidos ocultos entre las que destacan canciones como “Azúcar pa ti” o “Vámonos p’al monte”.

El recuerdo de su hermano Charlie ha estado presente en cada una de sus canciones pero fue de Manny Oquendo (1931-2009) del que captó la esencia de la música cubana, que hasta la década de los 60 “había puesto a bailar al mundo”.

Tras una “época dorada” en la que trabajó junto a Tito Puentes y Tito Rodríguez, Palmieri emprendió su carrera en solitario en la década de los 70 con la productora Fania Records.

Será entonces, en 1974, cuando el pianista gane, por su trabajo “The Sun of Latin Music”, el primer premio Grammy de su carrera, convirtiéndose en la primera producción latina en hacerse con este galardón.

“Este primer reconocimiento supuso el respeto universal hacia la música latina”, en la que este músico, considerado por la crítica uno de los mejores pianistas de los últimos 50 años, ha conseguido grabar su firma.

La música de Palmieri siempre se ha inspirado en las escalas del “jazz” y sus armonías tienen el respeto de los músicos de este género, por lo que la Fundación Nacional Para las Artes Maestros del Jazz (NEA Jazz Master) de Nueva York le acaba de premiar por su carrera artística.

Palmieri tocará mañana en los Teatros del Canal junto a la Afro-Caribbean Jazz All Stars, una actuación de “potencia concentrada junto a compañeros muy talentosos” que abrirá la tercera edición del Clazz Continental Latin Jazz Festival.

Palmieri trasladará su ritmo dulzón a Suiza y Croacia para terminar con una gira por Estados Unidos que en noviembre silenciará el “latin jazz” en “el lugar más respetado para los jazzistas”, el Blue Note de Nueva York. EFE

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