Madrid,  (EFE).- Siendo adolescente, el mítico Ian Anderson poseyó brevemente una guitarra del no menos famoso Lemmi Kilmister, de Motorhëad, pero su destino no era el de las cuerdas, sino el de convertirse en alma de Jethro Tull e icónico roquero de la flauta, un instrumento al que le condujo una especie de “designio divino”. (more…)

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