SANTO DOMINGO. La escritora Jeannette Miller está muy agradecida de la Fundación Corripio y del Ministerio de Cultura por declararla como la ganadora del “Premio Nacional de Literatura”.

Eso fue lo primero que dijo la humanista, ensayista y poeta cuando fue contactada por reporteros de DL para recabar su opinión del reconocimiento que recibirá el próximo 23 de febrero en el Teatro Nacional “Eduardo Brito”.

Miller, perteneciente a la generación de intelectuales del 60, elogió la labor de la Fundación Corripio por mantener y ampliar el galardón. “Es un reconocimiento a diversas manifestaciones. Gracias a todos los que tuvieron que ver con esa elección. Esto es un regalo de Dios que agradezco mucho y lo recibo en completa humildad. Esto me va a servir para continuar escribiendo y hacerlo con mayor esperanza”, explicó Miller.

Asegura que su pasión por la escritura la comenzó a desarrollar luego del asesinato de su padre, el también escritor Freddy Miller en la era de Trujillo. “Esa fue una etapa emocional muy difícil. Comencé a escribir para sacar lo que tenía adentro, luego conocí a René del Risco, Antonio Lockward, Miguel Alfonseca y muchos más. A partir de ahí comencé a escribir con interés profesional”.

La literatura en auge

Considera que en los últimos años el país ha parido muy buenos escritores. “Contamos con maravillosos escritores jóvenes que no tienen que sentirse con vergüenza delante de cualquier producción extranjera. Creo que tenemos excelentes escritores, excelentes artistas. La cuestión es la falta de oportunidades para los escritores, sobre todo en un mudo audiovisual como el de hoy”.

“El viaje”, un grupo de poemas publicados en 1967 fue su primer libro. Luego publicó “Fórmulas para combatir el Miedo”, “Fichas de identidad/Estadías”,”Historia de la pintura dominicana”, “Cuentos de Mujeres”, “Arte dominicano: 1844-2000, “La vida es otra cosa”. Su más reciente trabajo fue “A mi no me gustan los boleros”.

Un mundo crisis

Como profunda define la crisis por la que atraviesa el mundo. La violencia, la explotación e injusticia y las drogas marcan la vida hoy. “Se nos hace más cuesta arriba poner el granito de arena que le toca a cada ser humano para que las cosas puedan cambiar. Creo en los cambios positivos, pero debe ser una lucha muy ardua para que eso pueda suceder”.

A la juventud

La ganadora del Premio Nacional de Literatura, distinción con la que se le reconoce su trayectoria como escritora, exhortó a la juventud a no desmayar en sus propósitos.

“La juventud debe estar alerta contra la maldad para que puedan defenderse de las múltiples trampas que les pone el mundo de hoy. Y a quienes han sentido que la producción artística es su vida que no se paren ante la posibilidad de que no son profesiones que remuneran con mucho dinero. Lo importante es que lo que uno haga a lo largo de su vida le de una satisfacción interna”.

Miller nació en Santo Domingo el 2 de agosto de 1944. Sus padres fueron el escritor Freddy Miller Otero, asesinado por la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo Molina y Rosa Rivas. Cursó estudios de primaria y secundaria en los colegios Apostolado y María Auxiliadora, respectivamente.

El jurado

La noticia de la elección de Miller fue dada a conocer ayer en las instalaciones de la Fundación Corripio, ocasión en la que el ministro de Cultura, José Rafael Lantigua, tuvo a su cargo comunicar el veredicto evacuado por los miembros del jurado.

“El jurado decidió unánimemente dar el premio por su labor como escritora y crítica de arte”, dijo Lantigua a nombre del jurado que está integrado por José Luis Corripio Estrada, presidente de la Fundación Corripio; el director ejecutivo de la Fundación, Jacinto Gimbernard; los rectores del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), Miguel Escala y de la PUCMM, Agripino Núñez Collado. También por el rector de la Universidad Católica de Santo Domingo, padre Ramón Alonso, entre otros

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