SANTO DOMINGO. Lo que comenzó como una gracia entre amigos podría acabar con multa para la cantante de Barbados de más de 1.200 euros. Al parecer, Rihanna se divirtió con varios amigos asumiendo el rol de tatuadora y dibujándoles varios paraguas con su inicial, un delito en la ciudad de Nueva York, al no contar con la licencia oportuna.

Según informa la revista estadounidense ‘Ok!’, el Departamento de Policía de Nueva York podría estar investigando el comportamiento de Rihanna en la tarde del pasado miércoles, cuando se acercó a la tienda de tatuajes East Side Ink de la Gran Manzana. Allí tiene la cantante de Barbados un viejo conocido, ‘Bang Bang’, su tatuador habitual.

Rihanna conoce a ‘Bang Bang’ desde hace tiempo y fue el responsable de su último tatuaje de dos pistolas y la onomatopeya ‘sssh’ que lleva grabada en su dedo, por lo que se acercó hasta la tienda de tattoos para ver a su amigo. “Estábamos simplemente pasando el rato, bromeando y riéndonos”, explica Yadira, copropietaria de East Side Ink.

En un momento de la conversación ‘Bang Bang’ “decidió que quería que (Rihanna) le hiciera un tattoo”, explica Yadira, que detalla que el diseño del dibujo era algo sencillo: un paraguas con la letra ‘R’ bajo él y que iría dibujado en su gemelo. Cuando los otros dos tatuadores de la tienda vieron el diseño, decidieron que ellos querían uno igual.

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