Omega

Severo Rivera – Santo Domingo. No conozco a Omega, si me ve por ahí seguro ni se entera que soy periodista y que laboro en estos menesteres desde hace un tiempo. Por eso me creo que la suficiente calidad para ponderar lo que ha hecho en la escena. Si bien es cierto que se ha dado a conocer con un estilo urbano, que carece de elementos fundamentales que hacen el buen arte, no es menos cierto que ha sido un fenómeno desde que se dio a conocer en la ciudad de Nueva York.

Una mala jugada lo trajo de vuelta al país y se metió en el gusto popular. Se colocó con el principal exponente en el merengue urbano y como tal ha ganado fama. Omega se ha visto envuelto en situaciones personales que  lo sindican como un hombre violento. Tuvo un lío con una señora en una cabaña a la que supuestamente agredió físicamente, luego trascendió otro problema con su esposa. Fue llevado a los tribunales y logró resolver sus asuntos porque cada quien prefirió hacer una acuerdo.

No apoyo ni apoyaría que se le de un maltrato físico o verbal a un ser tan vital en nuestras vidas como la mujer, pero hay que se justos y no dejarse arrastrar por la pasión. Omega es un reflejo de lo que somos como sociedad y en ese orden las cosas deben abordarse con otro tono.

No soy censor de conductas de nadie, pero ahora que se entregan los premios Casandra, mañana, precisamente, se ha hecho una campaña para tratar de que no se le de un premio. Hoy temprano he visto publicado en la página Masvip.com.do, una nota en la que se refiere que la diputada del PLD, Minú Tavarez le pide a la Asociación de Cronistas de Arte, Acroarte que no premie al músico por su conducta. Creo que Minú y las feministas también deben pedirle a Acroarte que no premie al cantante mexicano Cristian Castro que también agredió no solo a su antigua esposa, sino a su madre Verónica Castro.

En este país hay que poner las cosas en su justo lugar. La categoría de merengue de de calle fue dejada en manos del público y se supone que eligió de los excelentes candidatos que lo conforman. L.os merengueros de este renglón nominados son Omega, Tulile, El Cata, Silvio Mora y El Sujeto.

Se nota que hay una orientación para que no se le reconozca el trabajo a Omega por encima de su conducta. El episodio me recuerda a Fernando Villalona en su mejores tiempos, tiempos en los que era adicto al consumo de drogas y quienes entregaban premio se oponían a que fuera premiado. También existen otros ejemplos que no es preciso abordar ahora.

Esas gentes se opuso, pero al final de la jornada el talento de Villalona se opuso. Pienso que todos merecemos una oportunidad para enmendar los errores. El que esté libre de culpa que hable.

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